Deontología
La lealtad al cliente es el primer pilar del despacho —Fides ante omnia—. Estas son las reglas que la sostienen, y los límites que no se cruzan ni cuando el cliente lo pide.
Todo lo que el cliente comunica al despacho —lo dicho en consulta, lo entregado en documentos, lo que se descubre trabajando el asunto— está amparado por el secreto profesional. No caduca cuando el caso termina, ni cuando la relación con el cliente se interrumpe.
Alcanza también a quien consulta y finalmente no contrata: basta haber expuesto el asunto para quedar protegido.
Por eso el despacho no publica nombres de clientes ni utiliza asuntos concretos como material de promoción. Cuando en el sitio se menciona un trabajo, se describe la materia y su alcance, nunca a quién se defendió.
Antes de aceptar un asunto se verifica que el despacho no represente ya, ni haya representado, a la contraparte en materia relacionada. La verificación es previa: se hace antes de conocer el fondo del caso, no después.
Si aparece un conflicto sobrevenido durante el trabajo, se comunica de inmediato al cliente y el despacho se aparta del asunto que corresponda. Nunca se resuelve callando.
El asistente virtual del sitio aplica la misma regla: si un visitante nombra a la contraparte, toma el dato y advierte que el despacho debe verificar el conflicto antes de asumir nada. No confirma que el caso se acepta.
El cliente debe saber, antes de que el trabajo comience, qué se va a hacer, quién lo va a hacer y sobre qué base se cobra. El despacho no cobra por gestiones que no ha realizado ni multiplica actuaciones para aumentar la factura.
Cuando un asunto cambia de alcance —porque aparece un procedimiento nuevo, o el caso escala de la vía administrativa a la judicial— se informa antes, no en la liquidación.
El despacho utiliza herramientas de inteligencia artificial en su operación, incluido el asistente que atiende en el sitio. Tres reglas lo delimitan:
Marco de referencia. Estas reglas se apoyan en la normativa que rige el ejercicio de la abogacía en Guatemala y en el código de ética del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, al que el titular está colegiado. Donde la norma sea más exigente que lo escrito aquí, prevalece la norma.
Una queja sobre la atención recibida se dirige por escrito a info@zavalaandlegal.com, y la atiende el titular directamente. No se deriva al asistente ni se responde con una fórmula: se revisa, se contesta y, si el despacho se equivocó, se dice.